domingo, 8 de septiembre de 2019



El día de una rosa.


Canta el pájaro cantor.
Sopla el viento a favor
Una rosa es la flor
De tus ojos obsesión.
Canta el pájaro cantor
Sube el calor que
Al medio día la flor
Se marchita al sol.
Llega la tarde pena
El pájaro cantor no canta
Y sale de tu garganta
Una coplilla cantas.
Cantar de tus cantares
De tu jardines tus pesares
Canta y riega mujer
A tu rosa de tus pesares.
Canta el pájaro cantor
Ya se fue el calor
Llueve agua fresca
La rosa se refresca.
En tu jardín cerca
De esa escuela
El silencio esta
Por qué es tarde.
En su casa esperan
La mañana llegar
Para pasar por tu jardín
Pasan los niños y niñas.
Por tu paraíso jardín
Canta el cantor canta
Que pájaro cantor
Esta la mañana fresca.
Pasan los niños y cantan
Qué bonita rosa cantan
Que mimosa la rosa
Es ella la hermosa.
De tu jardín paraíso
Pasan los niños y niñas
Mari rosa y José
Los dos enamorados pasan.
El niño, ella niña
Ve el niño la rosa
Ve la niña la rosa
El niño se la corta.
La niña la huele
Y un beso al niño
Le da y empieza a cantar.
Un niño de lo más hermoso
Una hermosa rosa cogió
Me dio alegría y dolor
La belleza y la muerte
En mis manos posó.
No te pongas triste
Arrancada de su tallo
No tendrá otra que la muerte
Acaso nosotros sin tallo
No vamos igual hacia la muerte.
No hables de muerte
Que me pones triste
Ya vendrá la primavera
Y saldrá otra rosa
Quizás aún más hermosa.
Que seguro estas tú
Que la primavera la volveremos ver
La vida es como la de la rosa
Crece y cuando es más bella
Alguien pasa y se la lleva
Y la condena sin cadena
A marchitar mientras mira
Que se le va la vida.




sábado, 7 de septiembre de 2019


Un día de viento en la caleta y Miramar.


Un día de viento, en mi ventana veía pasar las nubes.
Un día normal en tarifa por ello tenemos fama.
Pasaban las nubes de varios colores, alguna que otra ropa
Sin alfileres, las flores bailaban al compás de su viento
Una danza inmemorial, quien se acuerda de cuándo.
Si siempre hubo viento y flores, la caleta y el Miramar
Estos no tan viejos, se ponen a recordar, ni uno ni otro
Saben qué contestar, pero se pone de acuerdo y dicen
Ya no es lo que era, en mi muralla hay cascos de cristal
Y en mi orilla plásticos y toda clase de tiestos para tirar.
Anda y encima, un alga que asesina a la autóctona de verdad
Los humanos echan las culpas unos a otros pero la verdad
Cuando no estaban ellos, se vivía mejor, sin botellas, sin plásticos,
Sin algas invasoras. Quitaron de coger erizos a tarifeños para
Ganarse un jornal, con el paro que hay, a coger algas los pueden colocar
Y tu mar que tienes que  decir, se te ve muy callado, callado, si yo hablara
Se caía la caleta y Miramar pues tengo un cabreo que verás.
Tranquilízate mar que cuando te pones malo la armas, lo cierto
Es que yo no sé estos humanos que se piensan, cuando explotes
Lloraran y claro tu les dirás que estabas harto ya.
Que fácil lo tiene el viento que solo tiene que soplar el que quiera
Se queda y el que no se va con levante o vendaval.

sábado, 10 de agosto de 2019


La noche cerrada ocultaba bien la llegada de la lancha narco al lugar señalado, enseguida distinguieron los hombres corriendo hacia la lancha la proa estaba casi en la arena de la playa.
Un hombre se acercó rápido al piloto —¡Coño sombra! no hay quien te vea por aquí.
—¡Joder Esteban! que de tiempo ¿es tu cuadrilla?
—Si claro la de siempre, tu sabes mi hermano juan, mi cuñado y otros colegas. en nada estamos listos y te puedes jopear.
—Venga tío ya mismo estoy dando marcha atrás al cacharrito no valla que despierten los guardias.
Mientras la corta conversación ocurría, los mil quinientos kilos de hachís fueron cargados en  los dos todo terrenos que se habían acercado a la playa.
—Estamos listos, venga todo el mundo al carajo rápido. Los coches se dirigieron hacia el interior de la costa, la lancha desaparecía rumbo a alta mar y la cuadrilla de mojados corría a sus puntos de recogida donde se cambiaban la ropa y se iban a sus casas o donde quisieran sin llamar la atención. Otra vez la operación había salido de lujo ,el mar estaba en calma y en la playa Esteban esperaba a su hermano y el cuñado que entraran en su Toyota todo terreno ,echo un vistazo a la mar por donde desapareció la lancha ,apagó su cigarro y se subió al coche saliendo de la playa tranquilo ,otra carga más y estarían listo para desplazarla habían perdido una carga en la mar donde la neumática lanzó los paquetes a la mar y esta fue rescatada por un llanito que aparecía en los papeles como dueño iba todo sobre ruedas .
El dragón apenas hacía ruido, en el aparato, las cámaras con visión nocturna habían grabado todo el desembarco y ahora se dirigían hacia las guarderías donde alguno o los dos todo terrenos dejarían metido con coches y todo, la mercancía.
—Dragón uno aquí base, les habla la comandante cristina, ¿todo correcto?
—Capitán Félix, todo según lo previsto volvemos a base.
—Buen trabajo chicos nos vemos en la base, corto.

A las nueve de la mañana estaba sentado Esteban, con unos de sus críos en el bar Barajas justo al lado del mercado de abastos del pueblo, era el sitio del pueblo donde más o menos a esa hora podía verse la colección de BMW, Mercedes, Toyota y Audi. El pueblecito marinero dependía de la mar y el turismo y ningún patrón y pocos hosteleros tenían coches de esos o muy pocos, la patrulla municipal un Citroën picasso, pasó por la calle mirándolos .Todo el mundo pensaba lo mismo cómo podían tener tanto dinero, si no se les conocía fortuna o trabajo alguno fijo que eran como llamaban en el pueblo, Gañumberos <<narcos>>.
Ese día llegó la comandante cristina y la teniente Ana de civil al cuartelillo.
—Comandante cristina molina cuanto tiempo.
—A sus órdenes comandante Fernando, le presento a la teniente Ana.
—Por favor pasemos a mi despacho allí estaremos más tranquilos para hablar, cabo Jesús lleve unos cafés y algunos pastelillos de la confitería del bar a la oficina es hora del desayuno y apuesto que no habrán tomado nada ¿no?
—Pues lleva usted razón, no pudimos parar en algún sitio a desayunar.
A la mañana siguiente varias calles del pueblo eran cortadas por guardias armados y la casa de Esteban, Juan, Pepe, habían sido registradas, en la costa en dos grandes garajes encontraron gran cantidad de droga.
 La operación seguía en las ciudades de Sevilla, Málaga y Gerona, por lo visto, los periódicos daban por desarticulada una banda de narcotraficantes, cogidos con gran cantidad de pruebas, gracias a un nuevo helicóptero de la guardia civil llamada Dragón.
Cárcel de Botafuegos, Esteban recibía la visita familiar, entre ellos de su hermano Matías.
—Te lo dije hermano hay que saber cuándo retirarse la avaricia rompe el saco.
—Debí hacerte caso hermano, pero siempre me decía que la última…
—Bueno ya no hay remedio, ahora los abogados que se apañen. Por la familia no te preocupes pórtate bien y saldrás antes.
—Gracias hermano, ¿cogieron a todos?
— A todos hermano, del dragón no se salvó ni el gato.     




jueves, 8 de agosto de 2019

Micro relato La noche.


La noche.


Corre no mires atrás, sígueme yo os guiaré hasta la entrada al refugio.
 Helen y Sabrina seguían asustadas a ese hombre, armado hasta las cejas, alto, de unos treinta años, al poco lo que parecía la entrada a un edificio en su día gigantesco apareció ante sus ojos. En la entrada había varios hombres armados tras un montón de sacos de arena y una mujer madura de unos 50 años con un brazalete azul, igual que llevaba el hombre que las guiaba.
—Vamos ya estamos, aquí estaremos seguros.
Saludaron a la oficial de la puerta Elvira.
—¿dónde las has encontrado?<<Preguntó la mujer>>
—Estaban deambulando sin rumbo por la calle buscando comida, al parecer estaban escondidas en una casa desde la invasión.
Habían llegado por sorpresa, nadie tuvo tiempo a reaccionar, a pesar de los sofisticados sistemas satélites para vigilar el espacio exterior, la primera oleada de naves empezaron a atacar las bases militares, centrales nucleares, aeropuertos ferrocarriles. etc. No habían dejado nada de la civilización de los hombres, lo peor ocurría cuando por la noche bajaban a tierra y empezaban su festín. Hacía falta algo más que balas para derribar a una de aquellas criaturas….

martes, 6 de agosto de 2019


La mañana de flores.


El día amaneció como los anteriores de la semana, soleado, sin nubes y apenas viento la calor al menos se podía soportar por las noches, no como en otros lugares de la geografía nacional que llegaban a los más de treinta grados por las noches, los padres de Ana veían el parte por la televisión, aun no comprendía como se levantaban tan temprano a pesar de ser día de descanso ese sábado había quedado con Nuria y Alba para coger el bus e irse todo el día a la playa ,por eso aprovechó que sus padres la habían despertado para levantarse y adelantar los preparativos  su madre le había hecho una tortilla de patatas el día anterior.
—Buenos días papá ¿Que dice el parte?<<beso a su padre y fue directa al baño>>
—¡Ana! No tardes, la tortilla te la dejo en la fiambrera y las bebidas están en la nevera no te olvides de sacarlas.<<dijo su madre ,la cual salió a sacar a la perra >>
Ana tomó una ducha ligera y aprovecho para afeitarse las ingles, se puso el bikini, la ropa y salió con el pelo mojado.
—Ya estas lista, record mundial del día. <<Dijo su padre>>
—Tenemos que coger el bus de las diez <<cogió las bebidas y las metió en el bolso de playa junto a la tortilla y una ensalada >>¿Papa sabes dónde está la sombrilla grande?
—Supongo que estarán donde siempre, en el trastero de abajo.
—Gracias papa, me marcho <<beso a su padre  y salió de la casa>>
En la calle se encontró a su madre con la perra, se acercó y besó a su madre y acarició a la perra.
—Déjame las llaves de la trastera mamá, necesito coger la sombrilla grande .te dejo las cosas y ahora subo.
—Como quieras pero date prisa, Malú (La perrita) no aguantara mucho sin su paseo matutino.
     En seguida estoy he de darme prisa, he quedado en la parada con  Alba y Nuria.
En la parada efectivamente estaba Alba y Nuria no había aparecido todavía.
—hola Ana, te ayudo vas muy cargada.<<a la vez le quitaba la nevera y uno  de los bolsos >>
—Otra vez se habrá quedado muerta ¿sabes si salió anoche? <<Preguntó Ana>>
—Se supone que no, pero ya sabes cómo es Ana, se apunta a un bombardeo, mira  ahí viene corriendo.
—bueno ¿creo que llego puntual no?¿por qué me miráis así?
—Por nada espero que no te pegues todo el día roncando como la otra vez<< contestó Alba>>
El autobús llego a la parada habían tenido suerte esa mañana no venía lleno ya, empezaron a subir los pasajeros unos diez entre todos los que esperaban las últimas eran ellas y se encontraban poniendo las cosas en el maletero cuando apareció un grupo de cuatro chicos, cargados con sus mochilas.
—Necesitas ayuda <<se ofreció un chico alto y muy moreno>>
—No puedo colocar la sombrilla, puedes apartar esa maleta.
El chico le quito la sombrilla y la colocó sin esfuerzos y siguió con todo el equipaje. Las amigas y los otros chicos también se cruzaron metiendo los bultos, la verdad es que las mochilas eran bastantes grandes.
Volvieron a la cola y empezaron a subir Alba la primera del grupo pidió los tres billetes.
—para la playa del arroyuelo tres.
—¿sois de por aquí? <<preguntó Ana al chico en cuanto se sentó en la fila de al lado junto a sus compañeros>>
—Mis compañeros sí, yo no, me llamo Manuel, Manuel flores y estos son mis primos.       
  

domingo, 28 de julio de 2019

El hombre que llegó con la lluvia


El hombre que apareció en la lluvia.


Elena solía dar largos paseos por la playa, pero aquel día decidió no salir de casa llovía torrencialmente y el viento era fuerte lo que hacía tener una sensación climática de más frio.
Ni siquiera ha Tom su perro le apetecía salir acurrucado en su cojín la miraba asustado .miro por la ventana que daba al jardín, el tipo del parque seguía inmóvil, antes no había puesto interés en él pero hacía unos minutos que había mirado <<Qué clase de persona podría estar inamovible en medio de una tormenta como esa>>pensó Elena.
En el parque infantil por supuesto no había nadie, le extrañó el comportamiento de aquel hombre. Volvió la vista al café que tenía en  la vitro ya debería de estar a punto de silbar la cafetera  y espero un poco, lo apago antes que pitara.
Los truenos y relámpagos no tardaron en aparecer, ahora entendía el porqué de la actitud de Tom estaba asustado por los truenos, serían las diez de la mañana y parecía más temprano la mayoría de las farolas estaban encendidas aun .sonó el timbre del telefonillo.
—Elena soy Lucia,¿ me abres la puerta cariño? gracias.<<Su vecina Lucía seguramente se habría dejado otra vez las llaves en casa>>
Decidió salir a esperar que pasara por la puerta, seguramente vendría de la tienda de hacer las compras, estaba aburrida le vendría bien un poco de charla.
—Vienes empapada, buen día para salir de compras.<<Hablo Elena>>Te apetece un café.
—No, te lo agradezco de veras, pero los niños están solos arriba, hoy no había colegio, por lo de la alerta roja.
—Alerta roja ¿Que alerta roja? no suelo ver la tele muy a menudo de noche.
—Estamos en alerta por el temporal, cualquier día se acaba el mundo y ni te enteras.
—¿y juan está trabajando?<<decidió cambiar de tema>>
—Pues sí, qué remedio salió temprano para el trabajo tiene turno de mañana, ¿Has visto el tipo del parque?<<preguntó de pronto su vecina lucía>>
—Si lo he visto, ¿no te parece raro?
—Quien sabe si no es algún loco, yo por lo menos no pienso preguntarle qué está haciendo. Bueno te dejo que estoy calada hasta los huesos y los niños deben estar despiertos haciendo de las suyas.
—Vale hasta luego.
Tras cerrar la puerta Elena se dirigió a la ventana que daba al parque. El hombre seguía en la misma posición sin moverse, como si fuera un elemento más del parque infantil, la lluvia no paraba de caer .desde cuando estaba ese hombre allí si lo había visto la vecina también debería estar mucho tiempo. Estaría empapado <<pensó>> Tomó la taza de café solo, mirando por la ventana era como si la persona que estaba en el parque estuviera en trance. No se acercaba nadie, acabó de tomarse el café, cogió el chubasquero, el paraguas con aquel viento no serviría de mucho. Decidió bajar al parque y preguntar qué le pasaba a ese hombre.
— ¿Señor le pasa algo.se encuentra bien? Pensaba más que nada que era un hombre por su altura debía de medir cerca de los dos metros, tendría unos treinta años y no contestaba ,a pesar de llevar chubasquero ya estaba calada hasta los huesos se vio un gran relámpago y a continuación sonó el trueno.
— ¿señor se encuentra usted bien?<<repitió la pregunta tocando el brazo derecho de aquel hombre>> ¿le pasa algo, le puedo ayudar?
Al sentir la mano de Elena este despertó o pareció hacerlo y miro a Elena sorprendido.
 —¿Qué diablos …quién es usted dónde estoy? <<Preguntó el hombre nervioso>>
Lo hizo con un acento distinto, parecía desorientado, lo más raro era que hasta que no lo había tocado con su mano en el brazo no se había mojado ni gota o eso parecía.
 —¿Necesita ayuda?<<repitió una vez más Elena>>
—¿Dónde estoy?
—En Cádiz <<contestó extrañada>>
—En Cádiz cómo es posible.
—¿Le parece bien si nos resguardamos de la lluvia? Venga y hablaremos más tranquilos.
El hombre la siguió, cruzaron la carretera la cual parecía un río en vez de carretera, la puerta del bloque estaba abierta allí estaban esperándolos Lucia y su vecino Eduardo ,su vecino de enfrente con una gran toalla en las manos.
—Dios estáis empapados<<hablo Lucía>>¿Le ocurre algo al hombre?
—Parece que está bien, creo que solo está confundido<<dijo Elena>>
—Tome séquese con esta toalla<<intervino Eduardo>>Que le parece si subimos arriba, en mi casa puede que tenga alguna ropa de mi hijo quizás le quede algo bien.
—Oh gracias, la verdad que no sé lo que me ha pasado.
—No se preocupe usted ahora en dar explicaciones, subiremos a mi casa a que se cambie y luego hablaremos más tranquilos.
—Si será lo mejor ¿le parece bien? yo también necesito cambiarme de ropa y Eduardo vive en frente de mi casa.
El hombre asintió con la cabeza y siguió por las escaleras a Elena hasta el piso, donde Elena entró en su casa y Eduardo y él entraron en la de enfrente. La tormenta arrecio en vez de amainar, ton estaba asustado y temblando en su cojín .Pasaron unos diez o quince minutos y Eduardo llamó a la puerta de Elena aunque esta estaba entre abierta.
—¿Se puede?
—Pasa Eduardo, ¿cómo está el hombre, está más tranquilo?<<preguntó Elena>>
—Eso parece, se llama Aitor y es vasco, solo le he logrado sacar su nombre y de donde es.
Los tres se dirigieron hacia la casa de Eduardo que estaba con la puerta abierta, desde dentro se oía la televisión, la cual estaba viendo atentamente Aitor, sin perder detalles de las noticias del gran temporal que cruzaba España. Salía los destrozos provocados en distintas zonas  de la península y justamente en un pueblo del país vasco, estaba viendo su casa en ruinas, el temporal había pasado en forma de tornado y lo había arrasado todo a su paso, había un desaparecido, según la presentadora un hombre de unos treinta años llamado Aitor Echevarría al que los servicios de emergencia buscaban por la zona.






sábado, 1 de junio de 2019

la invasora.
                  Al levantarse, Pedro pisó el dinosaurio de Adrián, se puso la ropa de faena y salió de casa.
El ascensor estaba en la última planta, así que decidió bajar por las escaleras.
  En el muelle saltó a bordo, su hermano arrancó  por fin el motor y salieron del puerto rumbo al  caladero.  Sería mediodía cuando estaba con la pequeña daga aviando el pescado, hacía días que no ganaban nada por la maldita alga invasora, mientras. el puerto se hacía de millones gracias a los barcos contenedores que traían esa plaga que los arruinaban